La ofensiva del grupo islamista Hamás ha puesto en alerta al tejido empresarial español que tiene intereses en Israel, un país con el que España mantiene un intercambio comercial que ronda los 3.200 millones, según los datos recogidos por el ICEX. Grandes compañías como Comsa, CAF, ACS, Sacyr o las textiles Inditex y Mango mantienen su actividad estable en el país desde hace años por su apuesta por las infraestructuras y el transporte o la moda, pero hay otras muchas firmas, pequeñas y medianas, a las que el conflicto bélico puede provocar una agujero en sus cuentas de resultados. Firmas de calzado, empresas de conservas, de dulces, de iluminación, de mobiliario, bodegas… todas temen que la escalada vaya a más… Ver Más