La aparición de jugadores como Vinicius, Lamine Yamal, Nico Williams y Bryan Zaragoza ha sido un soplo de aire fresco en un fútbol encorsetado en el que los rigores tácticos están fagocitando la espontaneidad de los jugadores. El juego de posición y la posesión que han encumbrado a los mejores equipos de los últimos años, como el Barça o el City de Guardiola , revolucionando la forma de defender y también de atacar, han causado daños colaterales que han dinamitado la línea de flotación de la creatividad y que han reabierto un viejo debate de barra de bar: ¿es mejor el fútbol de calle o el fútbol académico? «El fútbol ya no se aprende en la calle», lamenta Jorge Valdano… Ver Más