Vendas, gasas, mascarillas, batas, bisturís, jeringuillas, sondas, disolventes… que provienen de hospitales, centros de salud, laboratorios e incluso clínicas veterinarias son residuos sanitarios que tienen difícil reciclaje. La gran variedad de estos desechos, la necesidad de evitar contagios para los ciudadanos y la contaminación del medio ambiente y una legislación diferente entre comunidades, además con normativas obsoletas que no tienen en cuenta los avances tecnológicos de hoy día, complican la gestión eficiente de estos desechos en los tiempos que corren. De tal forma, que muchos de esos materiales, que se podrían recuperar y tener una segunda vida, se desaprovechan en vertederos o incluso son en otras ocasiones incinerados. No obstante, el sector sanitario también empieza a ser consciente de su… Ver Más