Daniel tiene 19 años. Nació y creció en París, pero el año pasado, cuando cumplió los 18 no pensó qué carrera universitaria iba a estudiar o dónde podía pasar un año sabático para aprender otro idioma. Viajó a Israel, de donde es originaria su familia, y comenzó el servicio militar. Así también lo hizo Yosef. Nació en Nueva York y en cuanto obtuvo la mayoría de edad, voló a Israel para poder hacer el servicio. Lo mismo para Joshua, de Londres. Todos son jóvenes que tienen doble nacionalidad y que al cumplir los 18 decidieron dejar sus vidas en las grandes ciudades y pasar, al menos, 32 meses en alguna base militar israelí. «Nuestros amigos nos decían que no entendían… Ver Más