A principios de este año, en compañía del Comité Ejecutivo Municipal de AD “en resistencia”, acudimos a una reunión en la Dirección General de la Alcaldía de Libertador (Carabobo) para abordar la crisis del agua en esta entidad. Recordaré a los lectores unos datos: de 140 pozos de agua, 100 están dañados, el 70% del municipio se encuentra sin servicio y la gente se ve en la necesidad de comprar a los camiones cisternas privados (a un costo aproximado de 5 dólares por 1000 litros) o trasladarse, incluso por kilómetros, a buscar agua en otras comunidades con sus perolitos a cuestas. En esa oportunidad, se nos aseguró que los pozos dañados serían reparados, que eso era una prioridad del gobierno de Óscar Orsini y que, en su momento, se nos suministraría la información de las obras ejecutadas.