Cuando Enrique García terminó su doctorado en el madrileño Hospital de la Paz, centrándose en la reprogramación de la respuesta inmune en enfermedades infecciosas, se dio cuenta de que no quería limitar su carrera a la publicación de artículos, sino poner su conocimiento al servicio de la innovación. Abandonó la capital e hizo las maletas rumbo a Barcelona, donde se matriculó en un máster impulsado por Biocat que fomenta el emprendimiento en el ámbito de las tecnologías médicas sanitarias. Objetivo cumplido: junto con Eduard Guerrero, a quien conoció en el postgrado, identificaron una necesidad clínica no satisfecha como es el diagnóstico temprano de la sepsis y desarrollaron un test que detecta la patología con mayor rapidez. Esta enfermedad, que consiste… Ver Más