Hay cierta frustración porque el precio de las casas no cae. El razonamiento es simple: si las cosas se están torciendo y en el resto del mundo -grosso modo- el precio de la vivienda está corrigiendo, aquí debería pasar tres cuartas partes de lo mismo. Se ve en las entrevistas que se hacen a los actores principales del sector en las que el periodista prácticamente zarandea al entrevistado cuando responde que no prevé caídas en los precios. Se percibe también en las conversaciones que surgen el tema de la ansiedad con la que muchos esperan fervientemente una caída dando la sensación de que confunden realidad con deseos . Y una mirada fría sobre el tema permite concluir que difícilmente caerá… Ver Más