Decir simplemente NO sería lo más fácil a la irrupción del CNE. Y la siguiente jugada del régimen para tomar el control de la partida del ajedrez político de las primarias, en consecuencia, es su TSJ. No hay que ser el Gran Maestro ajedrecista Boris Spaski para ver esa jugada por adelantado. Allí no le quedaría más a la Comisión Nacional de Primarias (CNP) que correr o encaramarse. Este es un juego que desde el principio el régimen gana o gana a como de lugar.