La reproducción y crianza ilegal, la ausencia de regulación sobre las ventas en línea y hasta posibles vínculos con el crimen organizado son solo algunos de los desafíos en la lucha para asegurar un trato digno a los animales domésticos en el país, un esfuerzo que, por años, ha quedado relegado a un segundo plano en el gobierno, como lo evidencia la escasez de recursos asignados a la dependencia encargada de velar por el cumplimiento con las leyes y regulaciones establecidas.