Solo podía ser Jenni Hermoso

Es donde quería hablar, con el pie, sobre el césped, con sus compañeras, con gol. Lejos de los despachos, de los tribunales, de todo el huracán que arrasó a la selección desde aquella final del Mundial de Australia y Nueva Zelanda. Jenni Hermoso inició el discurso en el minuto 68, y firmó el alegato en el 89, se acabó: regreso, gol, sonrisa, lágrimas y fiesta para España, que completa la tercera jornada de la Nations League con la tercera victoria después de un encuentro trabado ante Italia en el desangelado estadio Arechi de Salerno. Habían pasado dos meses desde que la madrileña se enfundara la camiseta nacional. Su última actuación, en aquella final ante Inglaterra. A partir de ahí, ruido… Ver Más

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Author: Pablo Perez