Sólo con el paso de los meses ha sido posible para las autoridades suecas calibrar la trascendencia de los actos de este refugiado, Salwan Momika , el iraquí de 37 años que obtuvo la protección del país nórdico en 2018 y que, desde entonces, bajo el paraguas legal de la protección a la libertad de expresión, ha llevado a cabo allí actos de protesta contra símbolos musulmanes. Sus acciones fueron cobrando relevancia hasta el pasado verano, cuando logró la máxima difusión en varias quemas públicas del Corán . Ahora las autoridades suecas de inmigración han hecho pública su decisión de no prolongar su permiso de residencia en el país, que deberá abandonar en abril de 2024. No podrá volver a… Ver Más