Desde luego que no responden por los estragos causados por los míseros sueldos y la desprotección social; no responden por haber liquidado las convenciones colectivas que ellos mismos impusieron sin consultar con nadie, claro está. Tampoco responden por la bajada de sueldos que implicó la aplicación del Instructivo ONAPRE que tiene a los universitarios, a la educación y toda la administración pública con sueldos de explotación laboral, de esclavitud moderna. No nos cansaremos de repetirlo.