“Venezuela tiene enormes desafíos de carácter geopolítico. La inversión extranjera directa en el sector petrolero va a exigir que ciertos desafíos políticos sean superados, uno de ellos es que, básicamente, el país tiene una percepción de riesgo reputacional y es percibida como un Estado permisivo con prácticas vinculadas a legitimación de capitales, corrupción, lavado de dinero, entre otros.