La razón de ser de una persona visionaria es la vida al servicio de un ideal. Sin embargo ,no se puede calificar como ideal cualquier objetivo personal si quien cree o manifiesta tenerlo, no es coherente en la rectitud de conducta impuesta por la triada de la racionalidad, que enlaza en secuencia y perfecta armonia lo que se piensa, lo que se manifiesta y sobre todo lo que hace.