Celebrada las elecciones primarias, consolidada la unidad en torno al liderazgo y la candidatura de María Corina Machado transitamos un camino lleno de acechanzas, riesgos e incertidumbre. La dictadura socialista sigue mostrando su rostro antidemocrático y busca aferrarse al poder de forma burda, grotesca y arbitraria. El desafío en esta hora es perseverar en la lucha política, democrática y electoral. También es la hora de la unidad, el desprendimiento y la humildad.