Los bancos protagonizan iniciativas para retirar de la circulación las tarjetas elaboradas con plástico contaminante y sustituirlas por otras fabricadas con materiales biodegradables y PVC 100% reciclado. En esta estrategia se alarga la fecha de caducidad de las nuevas tarjetas. Se pretende además dar una segunda vida al producto apartado, como por ejemplo su conversión en mobiliario urbano. El objetivo de este dinero sostenible es contribuir a una economía descarbonizada. Banco Santander tiene en el mercado más de 12 millones de tarjetas. De ellas, «más de 8 millones son recicladas, casi un 70% de nuestro parque», indica Carlos Pazos, responsable de Experiencia de Cliente de Tarjetas de la entidad. «Desde finales del 2020 todas nuestras tarjetas se fabrican con materiales… Ver Más