Israel ha convertido su guerra contra Hamás en un castigo colectivo a los más de dos millones de gazatíes con un cerco que ha puesto a la Franja en riesgo inminente de hambruna, alertaron desde el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Los israelíes tienen la última palabra en cuanto a los camiones con ayuda que pueden entrar o las personas que pueden salir por el paso de Rafah y, tras la petición de Estados Unidos, anunciaron que autorizarán la entrada de dos camiones diarios con combustible para Naciones Unidas, lo que provocó el enfado de los miembros más radicales del Gobierno que lo consideraron «una muestra de debilidad». El organismo internacional tuvo que suspender el viernes los envíos de ayuda… Ver Más