El Tribunal Constitucional ha avalado el Impuesto sobre las Grandes Fortunas, producto de una enmienda incorporada con calzador en la Ley 38/2022. Lo ha hecho por una mayoría de siete votos frente a cuatro, mediante una distribución de posiciones jurídicas que reproduce miméticamente el reparto político del Poder entre los grupos que han aupado a sus miembros. No tiene por qué ser la última palabra. La decisión, filtrada a los medios y sustentada en una ponencia irregularmente publicitada, considera que una proposición de ley tramitada urgentemente y que hace suya una tardía enmienda ajena a su contenido no cercena el derecho de los parlamentarios. Tampoco encuentra tacha en la introducción de un nuevo impuesto, con finalidad principalmente armonizadora de la… Ver Más