La guerra lo devora todo, también el deporte, y si la invasión rusa de Ucrania envió a un oscuro lugar al gran fenómeno de masas de nuestra época, la situación en el conflicto entre Israel y Hamás no ha sido diferente. Acostumbrados a vivir en burbujas, los atletas de élite de Israel fueron, durante unas horas, meros ciudadanos que veían caer bombas sobre sus hogares el pasado 7 de octubre. Su papel en la sociedad les permitió abandonar el país con rapidez o contar con medidas de seguridad superiores, pero quizás el miedo y la adrenalina que les proporcionaba la situación no les permitió ver que su profesión se estaba congelando. Porque, a día de hoy, el deporte israelí vive… Ver Más