Humberto García Larralde: Entre la estulticia y la sensatez

Hemos estado señalando en distintos escritos cómo el régimen chavo-madurista se refugia en una burbuja ideológica para absolver sus atropellos y legitimarse ante sus partidarios. Es uno de los aspectos que diferencia al fascismo de las dictaduras militares de antes. Los intentos de éstas de justificarse tenían como referencia forzosa el supuesto deterioro –según ellas–de elementos consustanciales a la realidad política, económica y social del país. El generalato gorila esgrimía como razón para violentar las instituciones democráticas, la imperiosidad de restablecer el orden, abatir la subversión, rescatar las tradiciones y los valores patrios, y defender los supremos intereses nacionales. Su misión era “corregir” o “enderezar” los desvaríos de gobiernos y políticos civiles que socavaban estos elementos, poniendo en peligro los cimientos de la nación. Igual que el chavo-madurismo de ahora, mentían, engañaban, violaban los derechos humanos y robaban, pero su búsqueda de legitimación se basaba en los mismos criterios de la cultura política asociados a las democracias de occidente. De ahí su vulnerabilidad política.

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Author: Pablo Perez