El fantasma de la estacionalidad amenaza con engullir la bonhomía de la reforma laboral con la misma velocidad que esta impactó de forma abrupta en el primer año de aplicación de la nueva normativa, enfocada en acabar con elevados volúmenes de temporalidad de las relaciones laborales en nuestro país. La cifras hablan por sí solas. Si bien la penalización de las fórmulas temporales y la eliminación del contrato por obra y servicio permitieron una mutación sin precedentes del mapa de contrataciones en España, con un desplome de la tasa de temporalidad en el sector privado de 7,5 puntos porcentuales en 2022, pasando del 25,4 al 17,9%, el balance en este sentido en el segundo año de aplicación de la reforma… Ver Más