A falta de otros retos más excitantes, la selección española clausura la fase de clasificación para la Eurocopa hoy en Valladolid (20:45 ante Georgia) con el objetivo de alcanzar los 21 puntos, cifra que le otorgaría un sorteo en teoría más amable el próximo 2 de diciembre como uno de los seis cabezas de serie. Los seis magníficos, que no son todos los primeros de cada uno de los diez grupos en esta ronda, sino los que más puntuación consiguen. Junto al anfitrión Alemania, más Portugal, Dinamarca, Francia, Inglaterra y tal vez Austria, España empezaría la Eurocopa de Alemania (14 de junio al 14 de julio) con buen pie. Queda además el objetivo de la exigencia de un fútbol superior como grupo y de la competencia interna para cada internacional, aunque Luis de la Fuente ya tenga armado un bloque compacto y bastante reconocible. El viejo estadio de la ‘Pulmonía’ recibe a España con calor a mediados de noviembre. Ya queda poco del recinto José Zorrilla, a las afueras de Valladolid, bautizado con el riesgo de enfermedad en el Mundial de España 82 por los huracanes que soplaban en la meseta castellana. Hoy, el estadio, acondicionado con cierres en los fondos blanquivioletas, espera un buen espectáculo de la selección, ausente de la capital de Castilla y León desde hace 17 años. Noticias Relacionadas estandar No Fútbol El TAD inhabilita tres años a Rubiales por el beso a Jenni Hermoso y sus gestos en el palco J. A. M. estandar No A Ancelotti se le acumulan los lesionados Rubén Cañizares España busca la sexta victoria consecutiva después de aquel desliz en Escocia que generó los habituales vaivenes en el fútbol cada vez que pierde un equipo al que supone la crítica que no le está concedido perder. «Estamos en camino de construir una gran selección, hemos dado pasos en este tiempo que llevamos juntos, tenemos un modelo y un equipo, nos encontramos en un proceso. Los halagos debilitan , no podemos desviarnos del objetivo», explica el seleccionador Luis de la Fuente. Sólo una derrota combinada con una victoria escocesa dejaría a España fuera de la primera plaza. Un empate también sirve, ya la selección tiene una ventaja de nueve goles en la diferencia de goles respecto a Escocia. «Ser cabezas de serie es positivo. Es bueno que hablen bien de uno, los profesionales nos valoran, pero no garantiza nada, solo te hace sentirte más seguro -profundiza el técnico riojano-. Esa responsabilidad tiene un doble filo, porque no podemos defraudar a nuestra gente. Nos sentimos cómodos en ese papel». El cambio de Morata Más cómodo que nadie parece un futbolista que antes navegaba atribulado, sin seguridad y víctima de un cierto escarnio a través de la crítica y los memes. Álvaro Morata ha cambiado de piel. Capitán del equipo nacional, goleador en racha del Atlético, máximo anotador de la Champions por encima de Halaand o Mbappé, el madrileño explica en Valladolid su evolución desde la recepción de críticas a la sinfonía de elogios que ahora lo acompaña. «Siempre hay que estar en una línea intermedia -cuenta el delantero atlético-. He metido más o menos goles, pero siempre lo he dado todo. Ahora trato de leer y ver lo menos posible. Disfruto de mi mujer y mis cuatro hijos. No sabes cuando será tu último partido con el Atlético o la selección. He jugado mucho para evitar la crítica, para pasar el 6 y no destacar en el lado negativo, sentía que debía pasar desapercibido. Tal vez por eso fallaba más goles». Y profundiza Morata sobre su nueva percepción: «Es cuestión de confianza, llevo muchos partidos seguidos, como titular, estoy bien en mi equipo, estoy bien aquí, y soy feliz. Antes me preocupaba de cosas en las que no tenía el control. Ojalá sea un gran año para mí en la selección y en el Atlético. Prefiero no marcar goles y ganar títulos». La selección ha perdido una unidad para este cierre de fase de clasificación. El futbolista de la Real Sociedad Mikel Oyarzábal había dejado la concentración después de ser sustituido en Chipre por una lesión en la primera parte y en el reconocimiento de los médicos de su equipo, en San Sebastián, se le diagnosticó una rotura en el bíceps femoral de la pierna izquierda, que lo tendrá apartado de la competición durante al menos un mes.