Laporta le dejó el domingo a Xavi la cabeza del caballo del Padrino entre las sábanas. Esta vez no fue en silencio y de madrugada sino con fotógrafos y a la luz del día para que todo el mundo lo pudiera ver. Xavi pende de un hilo. El Oporto, el Atlético de Madrid y el Girona son tres partidos decisivos para su continuidad o cese. Laporta como siempre jugará al oportunismo. Si el Barça sale airoso de la secuencia dirá que él siempre apostó por Xavi y que es el entrenador de su vida. Si los resultados no acompañan recordará que nunca fue su técnico, que lo aceptó por la presión de sus compañeros de junta y porque no tenía… Ver Más