Pocos objetos representan con tal crudeza el trauma del asesinato de John Kennedy hace 60 años como el traje dos piezas de lana rosa pálido estilo Chanel que la primera dama llevó durante la visita a Dallas, manchado con la sangre de su marido, y que ella se negó a quitarse hasta su llegada ya de noche a Washington. «Déjales que vean lo que han hecho» , pensó entonces, según recordó ella tiempo después en una entrevista. Hoy ese traje se conserva, como muchas pruebas de la investigación que llevó a cabo la llamada Comisión Warren, en el edificio de la Administración Nacional de Archivos y Registros, en Maryland, zona metropolitana de Washington. Está completamente desplegado y protegido de la… Ver Más