No es fácil salir del infierno. Los hispano-palestinos que ayer fueron evacuados de Gaza no solo tuvieron que esquivar la guerra camino del paso fronterizo de Rafah con Egipto, sino también pasar una odisea de más de medio día para llegar a su destino final: El Cairo. Después de presentarse en Rafah a las siete de la mañana (una hora menos en la España peninsular), al cierre de esta edición no había noticias de su llegada. Tal y como constaba en la lista de la Autoridad General de Cruces y Fronteras palestina, eran 41 personas, la mayoría repartidas entre unas seis familias de cinco miembros o más a tenor de sus apellidos comunes. Entre los afortunados figuraba Salah Awad El… Ver Más