No pareciera haber dudas de que “las conquistas” dejan sus huellas y algunas buenas, pero otras no tanto. “Las trazas” de Espana en los países de America Latina, no puede dejar de afirmarse que son “innegables”, entre ellas el camino para convertirse en “repúblicas”, no exento de “las intenciones”, una de ellas La Constitución del 9 de diciembre de 1931 “Espana es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia… Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo”. La lógica obliga a afirmar que ha debido haber una “Primera”, descrita en las fuentes como “la vigente desde el 11 de febrero de 1873 hasta diciembre de 1874 con la Restauración de la monarquía de los Borbones, resultado del pronunciamiento militar de general Arsenio Martínez Campos. Pero no nos sorprendamos, pues leemos que existió una III, definida como “el régimen democrático y federalista vigente desde el 23 de agosto del 2013”. Adicionándose que “los acontecimientos que dieron lugar a ella se remontan a diciembre de 2007. Las fuentes dan fe de Henry Buckley y de su libro “Vida y muerte de la República Española, publicado en Londres en 1940 y cuyas páginas ofrecen la oportunidad de redescubrir un pasado que sigue marcando el presente de España.