Existe una cuestión de fondo en el caso del referendo acerca del Esequibo que me ha hecho mucho ruido desde que el régimen se sacó esa carta patriotera debajo de la manga para, de acuerdo a ellos, medir quien está o no con la “robolución”, y a la vez poner en circulación cifras diferentes que superen de cara al mundo que todavía tienen la fuerza suficiente en la calle para poner en duda un resultado electoral que claramente no tienen, como lo demostraron las primarias del 22 de octubre, pero que justifiquen una diferencia fraudulenta mínima a favor del régimen en las elecciones del 2024.