El Monitor de Cultura Financiera de la Comisión Europea sitúa a España en el puesto 23 de los 27 evaluados. Balance en el que el 13 % de encuestados tiene una alta cultura financiera (‘financial literacy’), un 5% inferior a la media europea (18 %), mientras que el 22% cuenta con una baja cultura financiera ( 4% inferior a la media europea, del 18 %). En todo caso, la sociedad española avanza en el conocimiento de opciones para que su dinero ‘trabaje’ con más eficiencia. Un conocimiento que puede conducir a la rentabilidad, como indica Carlos García Ciriza, presidente de Aseafi (Asociación Española de Empresas de Asesoramiento Financiero): «La educación financiera desempeña un papel fundamental en la toma de decisiones relacionadas con el ahorro e inversión. A medida que las personas adquieren más conocimientos financieros, tienen la capacidad de tomar decisiones más informadas y personalizar su enfoque de ahorro según sus objetivos personales y familiares». «En estas circunstancias (continúa), los inversores y ahorradores valoran enormemente el asesoramiento financiero, reconociendo que esta orientación les permite tomar decisiones más acertadas para gestionar su patrimonio y planificar su futuro». Con permiso de los conflictos en Ucrania y en Oriente Medio, del pertinaz incremento de la inflación o de los vaivenes del ciclo energético, los españoles progresan adecuadamente en su cultura financiera, con bases de trabajo como los conceptos de economía, empresa y finanzas impartidos en las primeras etapas de la educación obligatoria. Eso sí, de momento, y como se señala en el recién presentado VIII Barómetro del Ahorro de Observatorio Inverco: «La situación vivida en los últimos meses ha provocado cambios en los motivos de ahorro. Contar con un remanente para imprevistos crece como la principal razón para ahorrar (del 30% en 2019 al 38% en 2021 y el 40% en 2023). La intención de hacer crecer el capital sin un fin determinado ha aumentado al 30%, nueve puntos por encima de 2021 y superando los niveles previos a la pandemia (26% en 2019)». Noticia Relacionada estandar Si El método para «ahorrar como los ricos» y poder gastar en aquello que nos hace felices Teresa Sánchez Vicente Natalia de Santiago, autora del libro «Invierte en ti» explica que contar con un colchón financiero «es la herramienta más poderosa para no sufrir las crisis» Desde el Observatorio se señala cómo es el retrato robot del inversor en fondos: «Es, principalmente un hombre de más de 50 años, con un perfil conservador (44%), que invierte pensando en el largo plazo (más de tres años) y tiene su inversión repartida en dos o tres fondos de la misma gestora. El 36% invierte en fondos para que su capital crezca sin un fin determinado, el 35% para hacer frente a imprevistos y el 20% para complementar su jubilación pública». De interés social Sobre esta base, García Ciriza comenta las claves de estar bien informado: «Contar con un asesor financiero no implica ceder el control de la gestión del patrimonio, sino más bien estar mejor informado para tomar decisiones acertadas. España, históricamente se ha caracterizado por ser un país altamente bancarizado, con una fuerte comercialización de productos financieros y una insuficiente presencia del asesoramiento, lo que ha llevado a experiencias negativas. Pero, en la actualidad, el asesoramiento financiero, especialmente por parte de entidades independientes, gana terreno, y cada vez más españoles recurren a este servicio, planificando de manera más efectiva su futuro financiero». El 56% de los ahorradores españoles vuelven a tener un perfil de riesgo consevador En el caso de EFPA (Asociación Española de Asesores y Planificadores Financieros), Jordi Martínez, coordinador del programa de Educación Financiera de EFPA España, subraya la importancia de «apostar de una manera firme por el fomento de la cultura financiera. Por ello pusimos en marcha nuestro Programa de Educación Financiera, que ha formado a más de 31.000 profesionales de 308 asociaciones, colegios profesionales, instituciones públicas y cámaras de comercio de todas las comunidades autónomas». Un trabajo que, en el caso de la sociedad en general, «se debe basar en empoderar para tomar decisiones informadas sobre sus finanzas personales, desde la planificación presupuestaria hasta la inversión responsable». En el caso de los estudios universitarios, la institución ha puesto en marcha ‘Universo Financiero’, destinado a un perfil de estudiante universitario de cualquier curso y especialidad, de forma optativa y gratuita. Banca responsable Además de su participación en ‘Tus Finanzas, tu Futuro’, Cunef Universidad hace lo propio en iniciativas junto a Fundación AEB como ‘Me suena un poco’, y ‘Tu dinero y tú’. En el caso de otro de los programas de Fundación AEB, ‘Expertclick’, en colaboración con la Fundación Cibervoluntarios. Incluye consejos sobre gestiones administrativas o de banca online a mayores de 55 años, residentes en zonas rurales en su mayoría. «La adquisición de conocimientos y habilidades para la toma de decisiones económicas informadas y responsables» se convierte, como apuntan desde la Facultad de Empresa, Economía y Derecho de Cunef Universidad, en la esencia de la educación financiera. «Uno de los roles cruciales que cumple (destacan) es fomentar una cultura de inversión informada. La capacidad de analizar y evaluar diferentes opciones de inversión de manera crítica permite acceder a inversiones financieras óptimas y adecuadas para su perfil de riesgo. Conceptos como la diversificación o el interés compuesto son elementos clave para el crecimiento patrimonial sostenido que contribuirán a mejorar nuestra salud financiera». Contribución «a un sistema de fondos de inversión más robusto, a un mercado financiero más transparente y justo» para el que la institución contribuye con iniciativas como la suscripción a los Principios para la Educación en Gestión Responsable, iniciativa respaldada por la ONU, y el compromiso con el programa ‘Tus Finanzas, tu Futuro’, impulsado por la Asociación Española de Banca (AEB) y Junior Achievement. Como objetivo: «Despertar en los jóvenes una reflexión sobre la importancia de la educación financiera y de la formación continua en este área para la correcta toma de decisiones, y el desarrollo de habilidades que propicien hábitos y comportamientos financieros responsables y saludables».