Los representantes (¿?) de la oposición democrática, salieron de las jornadas de Barbados, celebradas el pasado 17 de octubre como aquella estampa del viejo bodeguero: Famélico, con un fajo de facturas impagas en la mano y en la casi ruina, a causa de sus negligentes ventas a plazos. “Hoy no fío, mañana sí” decían, en otro tiempo, los bodegueros prudentes.