Dos párrafos de lo más escueto para cumplir con las exigencias de información al mercado de la CNMV y después un silencio sepulcral. Así ha despachado el Gobierno en funciones la polvareda levantada tras el que asoma como el mayor intento de intervención pública en una empresa privada en lustros: la maniobra para irrumpir a través de la SEPI en el capital de Telefónica al objeto de amalgamar un núcleo español de decisión tras la entrada de la saudí STC en el capital del operador, desvelada el pasado lunes por El Confidencial. «La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) viene monitorizando la situación de Telefónica, S.A. y está llevando a cabo un análisis interno relativo a una eventual adquisición de… Ver Más