Primer asalto por el título de MotoGP: Valencia decide el campeón

Jorge Martín aprovecha la salida de boxes para erguirse encima de la moto y estirar los músculos al máximo. De paso, mira de reojo a las pantallas gigantes instaladas frente a la tribuna de meta y comprueba cómo va la clasificación. El piloto madrileño sale al renovado asfalto de Cheste en busca de una vuelta rápida que le dé ventaja moral sobre Pecco Bagnaia en el primer asalto por la corona de MotoGP, cuya resolución puede quedar más definida o enrevesada según lo que suceda hoy en la carrera esprint (15.00 horas, DAZN). Noticia Relacionada Motociclismo estandar No Horario y dónde ver el GP de la Comunidad Valenciana, desenlace del Mundial de MotoGP S. D. Jorge Martín y Pecco Bagnaia se juegan el título de la clase reina en la última prueba del campeonato Ahí tendrá Martín -25 años, mirada afilada- la primera oportunidad para recortar parte de los 21 puntos que le lleva Bagnaia en la general. De momento, ayer logró un doble objetivo. Demostró a Bagnaia que es más fuerte en Cheste y aprovechó la última práctica del día para presionar de lo lindo al italiano. ¿Cómo lo hizo? Jugando con su nerviosismo. Bagnaia llegó al último ‘stint’ fuera de los diez primeros y obligado por tanto a disputar la Q1 para estar en la pelea por la pole. Martín se pegó a él desde la calle de boxes, aunque Davide Tardozzi, jefe de equipo de la Ducati oficial trató de bloquearlo. Lo marcó tan de cerca que hasta se salió con él cuando Bagnaia se fue largo en una curva. Pero consiguió su objetivo. El líder no mejoró y saldrá a la jornada de hoy con una presión extra. «Era un marcaje para saber cómo va, sus puntos fuertes y débiles», admitía el de San Sebastián de los Reyes con una sonrisa. «No es algo que me guste hacer. Nunca me veréis coger ruedas, me gusta ir solo. Pero teníamos la necesidad de poner algo de presión». Lo de ayer, escrito está, fue un zarpazo moral, porque las cuentas habrá que empezar a echarlas a partir de hoy. Y hay tantas variables posibles que resulta imposible explicarlas todas. De forma resumida, Martín deberá hacer un gran premio casi perfecto y esperar el fallo de Bagnaia para lograr su primer entorchado de MotoGP . El primer paso será ganar la carrera esprint y sumar esos 12 puntos. El español se ha convertido en un consumado especialista de este aperitivo, con ocho victorias, seis de ellas en los siete últimos grandes premios (contando con que la de Australia se canceló por culpa del mal tiempo). Ese rendimiento tan explosivo los sábados tiene buena parte de culpa de que Martín haya llegado con opciones a este final. Cheste, de fiesta Luce el sol en Cheste, pero apenas calienta cuando los muy fanáticos ocupan asientos dispersos de una grada semivacía para ver las primeras sesiones de entrenamiento. A mediodía el ambiente se calienta, aunque la mayoría prefiere pasear entre los numerosos puestos de merchandising antes que sentarse a ver los segundos libres. El domingo será otra película. Habrá 80.000 aficionados llenando al máximo la capacidad del circuito y entonces, ahogado por los gritos, hasta costará escuchar el ruido ensordecedor de las motos. En contraste con las tribunas, el paddock sí bulle a plena actividad. Entremezclados con los curiosos, se forman corrillos en donde se lanzan apuestas sobre qué ocurrirá durante el fin de semana. Pocos pilotos se escapan a la pregunta de rigor. Los españoles, claro, van con Jorge Martín . y aconsejan al madrileño. «Si es capaz de recortar cinco puntitos en la esprint… todo es posible», resume Marc Márquez. «Depende de su velocidad. Si la tiene mandará en el planteamiento de carrera que quiera afrontar. Cuando tienes velocidad, puedes cambiar la carrera si quieres». Lo sabe bien el de Cervera, que espera recuperar esas sensaciones de las que hoy disfrutan Bagnaia y Martín con su cambio a Ducati. El martes se subirá por primera vez a la moto que la marca italiana le ha reservado en el equipo Gresini Racing, pero antes espera despedirse por todo lo alto del Repsol Honda, su casa durante los últimos once años. «Será un fin de semana de emociones», admite el seis veces campeón de MotoGP, quien para la ocasión estrenará un casco con el lema «Always together» (siempre juntos) y la palabra «Gracias» en japonés. «Me han dicho que pone ‘gracias’, habrá que creerles», bromeaba al hablar sobre ese asunto. «Por si acaso lo he puesto también en castellano, que eso sí lo entiendo». Márquez llegó dos veces a Valencia sin tener cerrado el campeonato, y en ninguna e le escapó. Pero la hazaña de Martín no sería inédita. Lo sabe bien Valentino Rossi , que perdió el título de 2006 ante Nicky Hayden pese a llegar a Cheste con nueve puntos de ventaja en la general. Una mala salida lo puso nervioso y lo tiró al suelo. Aunque regresó a la pista, solo pudo ser decimotercero, insuficiente ante el podio del malogrado estadounidense. Una de esas es la que necesita Martín, empeñado en salir coronado de Valencia.

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Author: Pablo Perez