En aquel fútbol pretérito donde lo lúdico era más importante que el mismo deporte, en ese mismo juego neonato que vivía su apogeo en la primera mitad del siglo XX, no era raro que algunos entrenadores ligaran su vida a un club determinado. Allí pasaban décadas con la seguridad de un funcionario y, ya de ancianos, dejaban el banquillo cuando su presencia perenne en él se había convertido en una costumbre más en el imaginario de su equipo. Los casos son numerosos, pero en el lejano recuerdo, como si dos montañas fueran, destacan George Ramsay (técnico del Aston Villa durante 42 años) y William Macey (regente del banco del Celtic durante 43 temporadas). Estas experiencias son hoy ejemplos grotescos de… Ver Más