La muerte de nueve personas -incluidos cuatro puertorriqueños- al colapsar, el sábado, una pared en la salida de un túnel en la avenida 27 de Febrero, en Santo Domingo, recalca la necesidad de ajustar los estándares de construcción a las nuevas tendencias climáticas, como la mayor frecuencia de eventos de lluvia de gran intensidad.