Una brújula para vislumbrar oportunidades en la tormenta

No son tiempos de tranquilidad ni para avanzar plácidamente a velocidad de crucero. A la guerra en Ucrania y el estallido del conflicto en Oriente Medio, se suma la presión de unos precios disparados que acompaña al creciente temor a que la ralentización acabe derivando en una recesión en toda regla. Pero en este océano de dudas también es posible encontrar brújula que señalen el camino de las oportunidades. Javier Turrado Director comercial gestión de activos de Bankinter «Es posible construir carteras de renta fija con duración corta con TIRes superiores al 4%» El impacto de la subida del Euribor en los fondos de inversión está teniendo, tal y como resalta Javier Turrado, un efecto rápido sobre la disponibilidad en el corto plazo, «mientras que los fondos de inversión son vistos como productos de ahorro e inversión a medio y largo plazo». Una de las principales consecuencias de esta subida es el impacto en los intereses de los préstamos, créditos, hipotecas… «y por ende puede provocar ralentización económica, ya que los consumidores tienen menos dinero para gastar». Para Turrado, en materia de mercados financieros las principales tendencias han estado centradas en los activos monetarios y de renta fija. «Después de varios meses, las curvas de tipos de interés todavía están invertidas. Así que es bastante lógico y frecuente que los inversores hayan aprovechado para posicionarse en la parte corta», resalta. No obstante, el repunte de los tipos a largo plazo y el aplanamiento de las curvas supone una buena oportunidad para que los inversores alarguen duraciones, aseguren TIRes (el indicador de rentabilidad denominado Tasa Interna de Retorno) y se quiten el problema de la reinversión. «Por primera vez en mucho tiempo no tenemos bonos con TIRes negativas, tenemos tipos de interés que no veíamos en más de 10 años y es posible construir carteras de renta fija con duraciones relativamente cortas (2-3 años) con TIRes superiores al 4%». Destaca también las fuertes subidas experimentadas por la renta variable y en concreto por la tecnología. «El resto de sectores y temáticas, con la excepción del energético en las últimas semanas, se han quedado bastante parados», apunta Turrado. Por los movimientos que están experimentando los diferentes activos, «es posible que asistamos a un año en el que tanto la renta fija como la renta variable contribuyan positivamente a los retornos de las carteras de los clientes». Ralph Elder Director general para iberia, latinoamérica y offshore de bny mellon «Nos encontraremos con una posible debilidad de la actividad económica» Con la subida del Euribor «cambia la preferencia de los gestores a la hora de elegir activos. Igual no es tan interesante la bolsa, sino que la deuda es una opción, ahora sí se puede ganar dinero comprando bonos», indica Elder. Este año el mercado de inversión ha estado marcado por la lucha contra la inflación y se ha estado esperando una recesión que no acaba de llegar. Para el 2024 espera un entorno bastante complejo. «De momento, la economía mundial ha seguido expandiéndose, pero a un ritmo más lento, a medida que empieza a surtir efecto el endurecimiento monetario que muchos países tienen en vigor», puntualiza. Noticia Relacionada estandar Si El BCE advierte de que el empleo se está debilitando en Europa Rosalía Sánchez La institución dibuja un sombrío panorama económico con una menor actividad De acuerdo con el consenso entre los economistas y los precios del mercado, se espera que la inflación avance de manera continua -pero muy gradual- hacia el objetivo del 2%, tanto en EE.UU. como en Europa. «De todas formas, pensamos que un objetivo de 2% será difícilmente sostenible hasta que se reduzca la fuerza en el mercado laboral. Por ahora seguimos viendo una inflación subyacente persistente, en particular la relacionada con el sector servicios y bienes básicos que, a su vez, son los más relacionados con el consumo doméstico», comenta el responsable. Cree que aún están por ver todos los efectos de las subidas que han hecho los bancos centrales hasta ahora, que pueden tardar hasta un año en definirse en las economías subyacentes. «Lo que sí es verdad es que estamos empezando a ver datos de optimismo y a la actividad mundial resentirse. Esto se percibe en un aumento de las peticiones de créditos y en una menor actividad del sector manufacturero. Conclusión: todo apunta a que en 2024 nos encontraremos con una posible debilidad de la actividad económica». Se espera que la inflación avance de manera continua, aunque muy gradual, hacia ese objetivo Joaquín García Huerga Director Global de Estrategia en BBVA AM «La renta fija recupera su valor como activo que diversifica» Desde BBVA AM ven como buena noticia para los inversores el regreso de los tipos de interés. «Tanto los activos monetarios como la renta fija, en general, han recuperado interés. Y en el caso de las soluciones multiactivo, sobre todo las de perfil conservador, la rentabilidad esperada a medio plazo ha mejorado mucho, reduciéndose de forma muy notoria el umbral para capturar resultados positivos», señala García Huerga. Además, la renta fija recupera su valor como activo que diversifica y es una alternativa a la renta variable en momentos menos favorables del mercado. En relación al 2023, dice haber estado marcado por la continuación del repunte de rentabilidades en la deuda, y pese a la persistencia en la volatilidad observada en este activo, «la oportunidad que se abre a medio plazo no ha pasado inadvertida». Y, en términos de soluciones de inversión, «este ha sido el año del crecimiento en los fondos que invierten en renta fija, especialmente renta fija a corto plazo, renta fija a vencimiento y fondos con objetivos concretos de rentabilidad». Para el 2024 el BBVA AM espera que el mercado siga buscando evidencias de que la inflación se acerca a niveles más razonables, y aceptables para los bancos centrales. «Las carteras mixtas, que combinan renta fija y renta variable, tienen a priori una óptima combinación de rentabilidad esperada frente al riesgo asumido, gracias sobre todo al componente de renta fija», puntualiza. Rubén García Páez Director general de Iberia y Latam de Columbia Threadneedle Investments «La tecnología será el factor diferencial que permita optimizar y agilizar la gestión de datos» Desde Columbia consideran que uno de los primeros efectos positivos de la subida del Euribor se está viendo en las posiciones que tienen los inversores en las cuentas de tesorería, que han pasado de estar penalizados a estar remuneradas. «Los fondos de inversión de renta fija a corto plazo se han visto también beneficiados por este cambio de tendencia, ya que están tomando exposición a rentabilidades atractivas con un nivel bajo de volatilidad frente a vencimientos más largos. La subida del Euribor refleja en cierta medida, que las emisiones futuras van a tener tipos de interés más elevados y por tanto unos rendimientos esperados a largo plazo superiores», resalta García Páez. El entorno normativo en evolución continúa enfocado hacia una mayor transparencia y protección al cliente. «En los próximos años será clave evolucionar en materia de costes y precios, lo que significa caminar hacia un escenario en el que las comisiones de los fondos de inversión estén directamente correlacionadas con su rentabilidad», añade. El análisis de datos, la automatización de procesos y la inteligencia artificial son ya habituales, junto con prácticas como la segmentación, el desarrollo ágil con los clientes y la reingeniería de procesos. «La tecnología será, por tanto, el factor diferencial que permita optimizar y agilizar la gestión de datos, comunicación a clientes, así como los requisitos de transparencia sin incurrir en costes disparados que hagan inviable el modelo de negocio de la gestión de activos», puntualiza el director general. Pese a la volatilidad observada en este activo, la rentabilidad en la deuda no ha pasado desapercibida Eugene Philalithis Responsable de Inversión Multiactivos para Europa de Fidelity International «Los inversores deben mantener la flexibilidad y ajustar sus exposiciones al riesgo» Para Fidelity Internacional las subidas de tipos de interés son las que más impactan a los fondos de inversión, aunque de distinta manera si son de renta variable o de renta fija. «La subida del Euribor es una buena noticia para los inversores en fondos de renta fija a corto plazo (1 año o menos), debido a que las compras que realicen estos fondos tendrán una TIR (tasa interna de rendimiento) más alta y por tanto estos productos también tienen una expectativa de alcanzar una mayor rentabilidad», apunta Eugene Philalithis. Habla también de la resiliencia de los países desarrollados a las perspectivas de consenso que había a comienzos de 2023 de que entrarían en recesión. Precisamente la resiliencia a la recesión mostrada este año por parte de Europa y EE.UU. «es la que no se espera que se repita en 2024», puntualiza. Algunos mercados laborales ya comienzan a dar ligeros signos de flaqueza, el sector servicios europeo ya flaquea, los tipos de interés seguirán muy altos durante más tiempo del previsto hace sólo unos meses (con el objetivo de doblegar a la inflación) y el precio del crudo podría irse a más de 100 dólares el barril de Brent. «Todos estos factores acabarán provocando una recesión, aunque prevemos que el aterrizaje no sea excesivamente duro», añade. Ante este panorama Fidelity Internacional considera fundamental que los inversores mantengan la flexibilidad y, en la medida de lo posible, aprovechen los puntos de vista específicos sobre regiones, países y sectores para ajustar sus exposiciones al riesgo, moviéndose hacia los segmentos de mayor calidad en cada mercado. Fernando Fernández-Bravo Head of Iberia Active Distribution de Invesco «La tendencia en renta fija seguirá y habrá una mayor demanda por bonos de crédito corporativo» Con las subidas de tipos de interés Invesco resalta el trasvase de flujos hacia activos más defensivos que años atrás tenían un atractivo muy bajo ya que su rentabilidad era muy baja y apenas pagaba su riesgo. «Actualmente la demanda de activos reales, mercados privados ha disminuido y la tendencia está siendo por el mayor apetito de fondos monetarios y renta fija a corto plazo», señala Fernández-Bravo. Este año en renta fija, debido a la curva de tipos invertida, «la demanda ha venido por bonos a corto plazo tanto crédito corporativo como gubernamental, duraciones menores de dos años y fondos monetarios principalmente, en renta variable hemos visto como el sesgo Growth ha vuelto a tener un comportamiento positivo y ha recuperado parte de lo perdido en el año 2022», explica. Invesco espera que las subidas de tipos de interés lleguen a su fin en 2023 «por lo que la tendencia en renta fija seguirá y habrá una mayor demanda por bonos de crédito corporativo asumiendo mayor duración, con respecto a la renta variable los fondos con sesgo ‘Value’ y principalmente en Europa donde las valoraciones están más ajustadas que en EE.U.U.». La subida del Euribor es una buena noticia para los inversores en fondos de renta fija a corto plazo Javier Dorado Director General de J.P. Morgan Asset Management para España y Portugal «En 2024 va a continuar el crecimiento de los ETFs y la democratización de los activos alternativos» El nuevo entorno macroeconómico con unos tipos de interés más altos es lo que ha marcado 2023 y en consecuencia, «ha habido un cambio también en las preferencias de los inversores, han vuelto los depósitos y letras del Tesoro», resaltado Dorado. Otra tendencia que se ha consolidado es la incorporación de activos alternativos en las carteras de inversión, la «democratización de los alternativos». En J.P. Morgan AM resaltan igualmente el crecimiento de los ETFs y recuerdan a los inversores que sea cual sea el entorno de mercado en el que nos encontremos «los depósitos nunca son suficiente (no baten la inflación y en consecuencia se pierde poder adquisitivo), hay multitud de oportunidades de inversión atractivas en diferentes clases de activo y hay que seguir optando por carteras diversificadas para conseguir los objetivos de inversión que cada uno se marque en el horizonte temporal que decida». Para 2024 esperan que continúe el crecimiento de los ETFs y la democratización de los activos alternativos, así como el foco en la sostenibilidad, que es un tema que ha venido para quedarse. En los mercados, las claves continúan siendo las mismas que en 2023: «crecimiento/ciclo económico, inflación y bancos centrales», apunta Javier Dorado. Esperan que el crecimiento global continúe desacelerándose, la inflación mantenga la tendencia a la baja y los bancos centrales finalicen el ciclo de subidas de tipos de interés. Jacobo Ortega Director de Inversiones de Europa de Santander Asset Management «Este escenario permite invertir en las empresas de mayor calidad» Santander AM entiende que la subida del Euribor favorece futuras inversiones en renta fija, ya que se realizarán a tipos más altos. «Cuanto más largo sea el plazo de la inversión, hay que considerar que entran en juego otro tipo de factores que incrementan la incertidumbre», recuerda Ortega. Cree que han sido muchas variables las que han entrado en juego durante el año y entre ellas destaca el fuerte crecimiento en EE.UU., el despegue de la inteligencia artificial, las dudas sobre la evolución de la macro en China y el tensionamiento de la situación geopolítica. «Las condiciones monetarias se esperan que sigan restrictivas y sólo vemos algo de relajación en la última parte del año. En este entorno, el potencial de revalorización de la renta variable lo vemos moderado tanto por la parte de beneficios como por la parte de valoraciones», indica el director de Inversiones. El activo en el que ve más oportunidades es la renta fija, «donde tenemos ‘yields’ muy atractivas tanto en la parte de los bonos soberanos como en los corporativos. Esta combinación nos permite prever retornos interesantes a través de la inversión en una cartera diversificada». Entre los riesgos existentes, «unas condiciones monetarias restrictivas continuadas podrían tener un impacto en forma de menos crecimiento del estimado actualmente». Por otra parte, están los riesgos geopolíticos, entre ellos «el ‘shock’ en los precios de la energía que podría trasladarse a las economías en mayores presiones inflacionistas que reforzarían las políticas monetarias restrictivas actuales». Ritu Vohora Especialista en inversiones de mercados de capitales en T. Rowe Price «Es probable que veamos una continua volatilidad en los mercados» «Las señales macroeconómicas contradictorias y las cambiantes narrativas del mercado han desconcertado a los inversores sobre la dirección de los precios de los activos y cómo posicionar las carteras», explica Ritu Vohora. Cree que aunque lo más probable es que nos encontremos en máximos de rentabilidad, dado que la inflación se sigue moderando y las agresivas subidas de tipos han endurecido las condiciones financieras, «es probable que el equilibrio entre crecimiento y política monetaria siga siendo un reto. Por lo tanto, es probable que veamos una continua volatilidad en los mercados».   Señala además que las distorsiones derivadas de la pandemia siguen enturbiando el panorama macroeconómico y considera prudente que «los inversores estén diversificados en cuanto a geografía, estilo y clase de activos. Ahora no es el momento de ser un héroe. Centrarse en la calidad, la resistencia de los beneficios, el crecimiento duradero y las valoraciones relativas será lo más importante a la hora de construir carteras resistentes, independientemente del estilo». Contar con un equilibrio entre crecimiento y valor en las carteras «permitirá a los inversores beneficiarse de los temas de crecimiento secular de la IA y la innovación sanitaria, al tiempo que se benefician de la exposición a áreas como la energía y las materias primas, que probablemente se beneficiarán de las curvas de costes al alza». La especialista en inversiones de mercados de capitales considera también que las ganancias concentradas y las valoraciones ampliadas en determinados segmentos pueden permitir a los rezagados ganar terreno. «Los valores de pequeña capitalización han sido rechazados y tienden a hacerlo bien en periodos posteriores a cambios de régimen. Si está dispuesto a ir contra la marea y adoptar una perspectiva a más largo plazo, ahora podría ser el momento de inclinarse por las pequeñas capitalizaciones de forma selectiva, ya que parecen notablemente baratas». Recuerda que las empresas más pequeñas constituyen aproximadamente el 20% de los mercados mundiales por capitalización bursátil, pero alrededor del 70% por número de empresas. Ofrecen una gran variedad de oportunidades de diversificación a los inversores. Sin embargo, son vulnerables a la volatilidad, y sus cotizaciones y beneficios se ven especialmente afectados en las recesiones económicas. Por ello, «la selección de valores es importante. Centrarse en un análisis fundamental profundo puede ser fructífero para descubrir joyas que pasan desapercibidas».

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez