Y quedaron doce. Apenas dos días después de las elecciones de Taiwán, convertidas en una reafirmación de su autonomía con la victoria electoral del soberanista William Lai Qing-te, China ha dado otro pequeño paso en su empeño por arrinconar a la isla, la cual considera una provincia rebelde a la que nunca ha renunciado a someter por la fuerza. Nauru , una diminuta isla-Estado del Pacífico, ha roto este lunes relaciones diplomáticas con el territorio en favor del régimen. Taiwán ha denunciado el movimiento, el cual ha calificado de «un asalto a la democracia y un desafío a las normas internacionales». «China cree que puede reprimir a Taiwán mediante estos métodos, pero creo que está equivocada. El mundo ha observado… Ver Más