«¿Miedo?, ¿qué es eso?» . Bajo una enorme coraza de un metro noventa y rostro serio, ‘Moryachok’ (es un alias, marinero en ucraniano) trata de ocultar cualquier gesto de emoción. Pero no puede evitar la mirada al suelo, la voz quebrada y el movimiento de manos cuando revela que en Kiev le esperan su mujer y dos hijos de nueve y cinco años . Él lleva seis días en el Reino Unido para formarse como futuro líder en la guerra contra Rusia. Estará al frente de entre 12 y 30 compañeros junto a los que luchará por liberar a su país de la ofensiva liderada por Vladímir Putin . «En el Ejército no hay tiempo para el miedo» , corrobora a su lado ‘Vedmid’ (oso), mucho más impertérrito que su compañero. Él no quiere desvelar si tiene familia o a qué se dedicaba antes de la guerra, solo asegura que cuenta con experiencia militar previa , aunque tampoco dice dónde ha luchado. Ambos pertenecen al último grupo de soldados ucranianos que han llegado a un campo de entrenamiento británico para una instrucción de cinco semanas en las que adquirir las técnicas básicas con las que enfrentarse al Ejército ruso . No pueden dar su nombre real, su rostro debe permanecer oculto y tampoco se puede revelar la localización exacta en la se encuentran. Se trata de una base al este de Inglaterra (hay seis en todo el país) en la que los campos de cultivo y las ovejas se mezclan con trincheras , una zona de combate urbano y campos de tiro. Noticia Relacionada estandar Si Rishi Sunak muestra su apoyo total a Zelenski con un aumento de la ayuda militar del Reino Unido a Ucrania Miriam González La asistencia de seguridad que Londres destinará a Ucrania asciende a más de 3.000 millones de euros para el período de 2024 y 2025 Reino Unido anunció el 17 de junio de 2022 el lanzamiento de ‘Interflex’, la misión de entrenamiento a las Fuerzas Armadas de Ucrania, y solo nueve días después ya llegaba a suelo inglés el primer vuelo con soldados ucranianos. Desde entonces han sido 38.000 los formados en técnicas básicas de combate y otras áreas específicas como primeros auxilios, infantería o desminado. Pero esta labor no empezó de cero, Reino Unido ya había decidido actuar tras la anexión de Crimea y en 2015 comenzó a recibir a ucranianos para su entrenamiento. Los números eran más modestos (22.000 en algo más de seis años), pero la llamada operación ‘Orbital’ sentó las bases de los cursos que hoy reciben los soldados que se enfrentan a las milicias de Putin. «Es un esfuerzo centrado en la entrega de soldados letales y con técnicas de supervivencia, equipados con el espíritu ofensivo necesario para ganar en los campos de batalla de Ucrania», resume James Thurstau, comandante de Interflex. ‘Black Bagagge’ Quienes llegan al Reino Unido , algunos con experiencia militar y otros con todo por aprender, reciben un equipo completo de vestimenta y material de protección con el que volarán de vuelta a Ucrania, el denominado ‘black bagagge’ , similar al que obtienen los militares británicos cuando se van a desplegar en una misión internacional. Un portavoz del Ministerio de Defensa asegura que la actitud de los soldados ucranianos es muy receptiva, muchos de ellos tienen además altos estudios y experiencia internacional. Es el caso de Alexander , de 47 años, que antes de la guerra trabajaba para grandes multinacionales y vivió en Estados Unidos, varios países de Europa y también dos años en Rusia. «Lo que sale en la televisión allí es muy diferente de lo que pasa en Ucrania en realidad. Los rusos fueron preparados para ver a los ucranianos como enemigos », rememora sobre su experiencia rusa junto a su mujer, que ahora también permanece en Kiev con sus dos hijos, de 20 y 24 años. Durante los dos últimos seis meses solo les ha visto dos semanas y asume que «si la victoria es que los dos pueblos se puedan mirar sin odio y resentimiento», ese escenario está aún «muy lejos». A su lado se sienta Andrii , quien aprovechó al inicio de la guerra su pasado en el sector de la logística para colaborar en el traslado de personas e industria a zonas seguras . A sus 45 años, pisará por primera vez la zona de combate cuando vuelva a su país desde el Reino Unido. Como todos sus compañeros intenta ocultar cualquier atisbo de nerviosismo o indecisión , pero poco después deja entrever que todo es una careta para permanecer firmes en su propósito. Todos ellos tienen por delante un curso basado en la formación básica de los soldados británicos, que incluye el manejo de armas, primeros auxilios en el campo de batalla, aspectos legales o tácticas de patrulla. «Lo primero que haré cuando todo esto acabe es irme de vacaciones con mi familia» , acepta Moryachok. Como última grieta en su armadura, revela que al día siguiente cumple 30 años y por primera vez no podrá celebrarlo junto a su familia.