Los agricultores franceses han desenterrado el hacha de guerra contra Emmanuel Macron y la Unión Europea (UE) considerándose víctimas de la burocracia nacional y de la «apertura al Este» (Ucrania) de la Política agraria común (PAC) europea. Durante los últimos diez días se han multiplicado las acciones de protesta, cortes de carreteras y autopistas, bloqueo de la entrada de grandes ciudades de provincias, destrucción de radares, apagones de electricidad, en las regiones de Toulouse, Nancy, la Creuse, entre otras. Arnaud Rousseau, presidente de la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA, primera organización gremial), insiste en la gravedad del problema de fondo: «Los agricultores están viviendo una crisis muy grave. Y nadie los escucha, ni en París ni en… Ver Más