En plena retirada de los combustibles fósiles, al transporte pesado de pasajeros y mercancías se le hace muy cuesta arriba coger el carril de la descarbonización. Si bien en la movilidad urbana los vehículos híbridos y eléctricos son las soluciones para lograr la necesaria neutralidad climática, esas tecnologías son difíciles de encajar en camiones, autobuses, barcos e incluso trenes sin electrificar, que requieren un uso más intensivo de energía y además cubren largas distancias. Así que el gas natural se postula como un ‘combustible de transición’ hasta que la propulsión con hidrógeno verde y biometano alcance su máxima expresión. Estas serán las soluciones que verdaderamente descarbonicen el transporte pesado hasta que algún día llegue su deseada electrificación, como es el… Ver Más