El pasado lunes por la noche se disparaban las alarmas ante el anuncio -un tuit- del inversor activista americano de que al día siguiente iba a publicar un informe sobre una compañía española que consideraban que no era invertible y cuyas acciones se iban a ir a cero siguiendo los pasos de la malograda Gowex. Así, como el que no quiere la cosa, para empezar el año. Al día siguiente conocimos que la compañía en la diana era Grifols . En un informe largo pero que no ofrecía demasiadas novedades, los analistas americanos abundaban en los problemas ya conocidos de apalancamiento y deficiente gobierno corporativo de la compañía catalana. Por lo tanto, no se trataba de un fraude ni de… Ver Más