La escala de violencia crece por momentos en Oriente Próximo . El ataque de Hamás contra Israel el pasado 7 de octubre y la posterior represalia israelí que aún continúa ha producido un efecto dominó y los ataques entre los distintos países periféricos se han ido sucediendo hasta el momento, generando un ambiente insostenible en una zona históricamente ya tensionada. El último episodio lo ha protagonizado Pakistán , quien ha atacado Irán este jueves como respuesta a la ofensiva con misiles que hizo este último hace menos de 48 horas contras las bases del grupo suní Jaish al-Adl, considerado como una organización terrorista por Teherán, en la provincia de Baluchistán. Pero estos no han sido los únicos conflictos interconectados que se han ido solapando: los hutíes de Yemen y los ataques en el Mar Rojo, Hizbolá en el Líbano o la ofensiva de Irán a Siria e Irak también han tenido lugar en los últimos meses. ¿Cuál es la relación entre estos conflictos? Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP 1. Hamás ataca Israel y estalla la guerra El pasado 7 de octubre, el Movimiento de Resistencia Islámica ( Hamás ), grupo islamista que gobierna sobre la Franja de Gaza desde 2007, lanzó cohetes desde la Franja hacia Israel y miles de asistentes que acudieron al Festival de Música Nova , organizado coincidiendo con la festividad judía del Sukkot, fueron testigos de la ofensiva de las milicias palestinas, que además irrumpieron en el lugar y provocaron la muerte de cientos de personas. En ese momento comenzaron las represalias por parte del Ejército de Israel, dejando por el momento cerca de 25.000 palestinos muertos . Irán, desde el primer momento, se posicionó al lado de Hamás y ha amenazado constantemente a Israel con una «guerra a gran escala». Este conflicto viene de lejos. En 1947, la ONU aprobó el Plan de Partición de Palestina, un proyecto que plasmaba la creación de dos estados: uno judío y otro árabe, en esta tierra, dejando Jerusalén y sus alrededores bajo administración internacional. Tan solo un año más tarde se proclamó el Estado de Israel , pero los países árabes no aceptaron su existencia y comenzó la primera guerra árabe-israelí. Desde entonces el país hebreo le ha ido ganando terreno a Palestina, quedando cada vez más huérfana de territorio, y los ataques no han cesado. 2. Hizbolá en el Líbano apoya a Hamás Uno de los primeros países en mostrar abiertamente su apoyo a Hamás fue el Líbano, especialmente el grupo Hizbolá , el cual controla un tercio de la población chií. Irán le proporciona dinero y armas , ya que forma parte del esfuerzo de Teherán de expandir su influencia chiita por Oriente Próximo. En la frontera entre Israel y el Líbano, los intercambios de disparos son casi diarios entre el Ejército israelí e Hizbolá , aunque hasta el momento, Hizbolá ha dado muestras de no querer entrar en una guerra total. Según explica Mikel Ayestarán, corresponsal de ABC en Estambul, sus ataques han obligado a la evacuación de las localidades vecinas a la frontera, pero se centran en puntos concretos. Además, esta milicia es más fuerte que Hamás. De hecho, en 2006 libró una guerra de 33 días contra Israel que acabó con una enorme destrucción del Líbano, lo que hace que un amplio sector de la sociedad no apoye un nuevo conflicto a gran escala. 3. Los hutíes de Yemen y el conflicto en el mar Rojo Estados Unidos ha acusado a Irán de contar con barcos espías en el mar Rojo para pasarle información a los hutíes de Yemen. Estos rebeldes, respaldados por Teherán, controlan alrededor de un tercio de Yemen. Se estima que son más de 200.000 hombres y están bien entrenados y acostumbrados a combatir en terrenos montañosos y duros del país. Poco después del inicio de la guerra entre Hamás e Israel el pasado 7 de octubre, los hutíes multiplicaron los ataques frente a sus costas, en el mar Rojo, contra buques comerciales que, según sostienen, están vinculados a intereses israelíes. Una forma de solidarizarse –aseguran– con los palestinos de Gaza. Ante estos episodios, Estados Unidos y Reino Unido decidieron desplegar buques de guerra en el mar Rojo y poner en marcha una fuerza internacional para garantizar la seguridad en esta zona, por donde transita un 12% del comercio mundial, atacando las posiciones de los hutíes. Al mismo tiempo, EE.UU. acusa a Irán de aportar información espía a los rebeldes y estar detrás de sus ataques, cosa que Teherán desmiente. Por su parte, España no intervendrá en la misión militar que Estados Unidos promueve en el mar Rojo y solo lo hará bajo paraguas de la Unión Europea o de la OTAN, según han explicado fuentes del Ministerio de Defensa. 4. El papel de Irán Irán tiene un papel fundamental en los conflictos que están asolando Oriente Próximo, ya que se encarga de financiar a los grupos armados que se enfrentan con Israel. Teherán es el que da dinero, entrena y arma a las milicias chiíes en la zona. Y, aunque niega haber cooperado con la ofensiva de Hamás, ‘The Wall Street Journal’ afirmó que dio el visto bueno para que lanzara la ofensiva. El país liderado por el ayatolá Alí Jamenei ha ampliado su ofensiva y ha bombardeado en los últimos días a Irak, Siria y Pakistán , contra lo que llamó «grupos terroristas antiiraníes». La Guardia Revolucionaria Islámica –rama de las Fuerzas Armadas iraníes– anunció poco antes la «destrucción de los lugares de reunión de los comandantes y elementos principales relacionados con los recientes crímenes terroristas» ubicados en Siria, «así como los cuarteles generales de espionaje» de Israel en la región del Kurdistán iraquí. El último país en ser atacado por el régimen de Teherán ha sido Pakistán, en la limítrofe región de Baluchistán. Irán asegura que ha centrado sus ataques en un grupo islámico, semanas después del doble atentado que sufrió a principios de mes que causó decenas de muertos. El régimen de los ayatolás acusó, en su momento, a Al Qaeda . 5. Pakistán, la potencia nuclear entra en juego La ofensiva de Pakistán no se ha hecho esperar. Tan solo 48 horas después del ataque con misiles de Irán contra bases del grupo suní Jaish al-Adl en la provincia de Baluchistán, los pakistaníes han tomado represalias este jueves a través de bombardeos que han dejado nueve muertos, según ha informado ‘AFP’. Tras los bombardeos, Teherán ha convocado al encargado de negocios pakistaní «para pedirle explicaciones» por los ataques. Ambos países suelen acusarse mutuamente de permitir que grupos armados operen en el territorio del otro para lanzar ataques, pero no es frecuente que sus fuerzas oficiales reaccionen. La tensión entre estas dos potencias regionales, una nuclear y otra que lleva años intentando poseer armas atomáticas, ha alarmado a la comunidad internacional, incluida la ONU. China , que mantiene relaciones privilegiadas con ambos países, ha manifestado este jueves que está dispuesta a mediar y «tener un papel positivo para calmar la situación» y ha instado a ambas partes a que eviten «una escalada de tensiones».