Los resultados de los bancos que vamos a conocer estos días van a demostrar que, tras una muy larga travesía en el desierto, han vuelto a ser rentables. Esto es una gran noticia por mucha razones, pero podríamos destacar la tres siguientes. La primera es que el hecho de que la rentabilidad se sitúe por encima del coste de capital certifica que se han superado los graves problemas derivados, primero y sobretodo, de la gran crisis financiera y después de un entorno de tipos de interés aberrantemente bajos durante un periodo muy largo. La transformación del sector en estos años ha sido enorme. Se ha pasado de más de cincuenta entidades financieras a menos de diez que claramente importen, sacando… Ver Más