La Policía de Nueva York deberá registrar a partir de ahora la raza, el sexo y las edades «aparentes» de aquellos ciudadanos a los que detenga, registre o a los que simplemente pida una identificación. Esto es consecuencia de la aprobación este martes de una norma en el consejo municipal (‘city council’) neoyorquino, que anuló un veto del alcalde de la ciudad, Eric Adams, según informa Associated Press. El debate se abrió cuando unos agentes dieron sin justificación el alto al coche de precisamente un miembro del consejo municipal que era afroamericano. Lo que se pretende es que haya un registro de las personas a las que la Policía detiene o para, y ver si hay alguna tendencia a que esto afecte más a unos ciudadanos que a otros. Especificar si son blancos, negros, latinos o asiáticos Así, a partir de ahora deberán especificar si son blancos, negros, latinos o asiáticos, al igual que su sexo y edades «aparentes» y el motivo de la detención, buscando evidenciar si se para a los ciudadanos negros con mayor frecuencia o injustificación que a los blancos. Los datos se harán públicos en el sitio web del departamento de Policía. Esta polémica medida llevan tiempo pidiéndola quienes defendían una reforma en el cuerpo de Policía , siendo el de Nueva York el más populoso del país, con 36.000 agentes. Aunque hasta ahora no se registraban estos asuntos, desde hace 23 años la Policía de esta ciudad debe documentar los interrogatorios «acusativos» a cualquier ciudadano que esté siendo registrado, investigado o arrestado. La medida ha generado división entre los políticos de la ciudad. Algunos lo han apoyado -una mayoría-, defendiendo que aumentará la calidad del servicio policial, mientras que otros, como el propio alcalde (un ex capitán de Policía del Partido Demócrata), cree que ralentizará el trabajo de los agentes que deberían «centrarse en ayudar a los neoyorquinos y fortalecer los vínculos comunitarios». La Policía se opone a la medida pero la acatará Por su parte, el sindicato de agentes de policía más grande del departamento, en una declaración tras conocer que se daba luz verde a la norma, advirtió de que el ‘city council’ tendría que explicar ante los electores «el aumento de los tiempos de respuesta del 911 [el teléfono de emergencias] y la disminución de la presencia policial » en los vecindarios. «Los agentes cumplirán con la nueva ley y harán el trabajo de la manera que el consejo municipal quiere», aseguró Patrick Hendry, presidente de la Police Benevolent Association. «A pesar del aumento de la carga de trabajo y los niveles críticamente bajos de personal , continuaremos protegiendo a nuestras comunidades lo mejor que podamos», afirmó, según ha recogido Associated Press. Por su parte, la presidenta del ‘city council’, Adrienne Adams, una demócrata sin relación con el equipo del alcalde, cree que los que se quejan están exagerando sobre la nueva carga de trabajo.