La productividad de las pymes españolas continúa desplomándose . En el tercer trimestre del año pasado, el indicador cayó un 0,9% interanual, lo que supone que la productividad acumula tres descensos consecutivos trimestrales. Así se desprende de la última edición del ‘Indicador Cepyme sobre la Situación de las Pymes Españolas’, que elabora cada tres meses la Confederación, y que avanza que las pymes registran una productividad un 1% menor que en 2019, una cifra de caída que se alza hasta el 4,7% si lo comparamos con 2011 . Noticia Relacionada estandar Si España desoye a Europa y se resiste a crear un consejo de la productividad Susana Alcelay La UE fue clara en 2016: los países deben tener consejos nacionales. Siete años después, ni España, ni Italia y Estonia lo han hecho «Las caídas de productividad implican para las pymes mayores costes y menor rentabilidad », recuerda Cepyme, que considera así que este escenario « desaconseja subidas acumulativas de los costes laborales como las que vienen soportando las empresas en los últimos años vía aumento del salario mínimo interprofesional (SMI) y cotizaciones, a las que podría sumarse un alza indirecta en caso de materializarse algún tipo de reducción de jornada», describe el análisis. En concreto, los costes laborales de las pymes acumulan nueve trimestres seguidos con crecimientos interanuales de al menos el 5%, algo que no ocurría desde 1994. El alza en el tercer trimestre, recoge la Confederación, fue del 5,2% en las pequeñas empresas y del 5,6% en las medianas . No obstante, si se analiza la variación acumulada en los últimos dos años (desde el tercer trimestre de 2021 hasta ahora), se observa que los costes laborales crecieron más en las firmas pequeñas (11,8%) que en las empresas medianas (9,6%). En la misma línea, aunque la inflación esté dando recientemente cierta tregua a los costes operativos de las empresas (los productos energéticos acumulan una rebaja del 27,2% interanual), las empresas sufren unos costes acumulados que resultan un 15,9% superiores a los del mismo periodo de 2021. «Se observan con preocupación los próximos trimestres , ya que las empresas se enfrentan a una situación adversa definida no solo por una política gubernamental de aumento de costes para las compañías, sino también por la puesta en marcha de medidas y reformas normativas que mermarán más la flexibilidad de las empresas, precisamente lo que las empresas necesitan para ajustarse a la coyuntura prevista», insiste Cepyme. En esta línea, recoge el análisis, «la intervención de los costes laborales a través de un SMI que afecta a toda la escala salarial, la subida continua de cotizaciones, la prórroga del veto a los despidos o el previsto descenso de la jornada laboral se suman a factores externos a los que se enfrenta la empresa española, como el encarecimiento del crédito o el impacto en los suministros de crisis como la del Mar Rojo ». Por eso, Cepyme considera que la deriva de la productividad media debe ser atajada con «un esfuerzo del Ejecutivo de diseñar políticas que tengan en cuenta a la empresa» y recuerda que el Estatuto de los Trabajadores señala que la subida del SMI ha de contemplar variables como la productividad y la marcha de la economía, así como la evolución de la participación del factor trabajo en la renta nacional y la inflación. Financiación: menos y más cara Según el Indicador Cepyme, la fuerte subida de los tipos de interés que afrontan las pymes ha propulsado el esfuerzo financiero de la pequeña empresa tipo de 9.600 euros en el tercer trimestre de 2022 a 23.300 euros en el mismo periodo de 2023. En una empresa mediana, por su parte, ha subido de 231.800 a 605.900 euros en el mismo intervalo de tiempo. «Además, esto sucede en un momento en el que la diferencia entre los tipos de interés que pagan las pequeñas y las medianas empresas respectivamente se mantiene en niveles anormalmente reducidos», señala el estudio, que recoge que, de hecho, en el tercer trimestre se registró el mínimo en al menos 20 años, con una brecha de apenas 4 puntos base, «probablemente como consecuencia de una reducción más marcada en la demanda de nuevos créditos por parte de las empresas más pequeñas», valora. Más empleo frente a ventas ralentizadas Con todo, el empleo de las micro, pequeñas y medianas empresas, que en conjunto constituyen el 99,8% del sector privado, subió un 2,6% interanual en el tercer trimestre de 2023, superándose así por segundo trimestre consecutivo la cifra de 9 millones de ocupados. En detalle, el aumento de empleados fue mayor en las medianas (7,7%) que en las pequeñas empresas (3,9%), más vulnerables estas últimas tanto a las subidas de costes como a la carestía del crédito y con mayor exposición al repunte del SMI. El aumento del empleo se produjo con un parque empresarial menor, ya que el tercer trimestre de 2023 cerró con 1.500 pymes menos que las existentes cuatro años antes, ya hay 3.000 empresas pequeñas menos que en el tercer trimestre de 2019 y 1.500 compañías medianas más. En lo que se refiere a las ventas , se ralentizaron por cuarto trimestre consecutivo. En el tercer trimestre crecieron un 6,4% interanual, que es el menor incremento desde junio de 2021. «En esta ralentización confluyen el menor crecimiento de la actividad económica y la moderación de la inflación», apunta la Confederación, que cree que esta reducción de la inflación explica un poco más de la mitad de la ralentización de las ventas. En los próximos meses, concluye el análisis, cabe esperar la continuidad de la debilidad de las ventas y el mantenimiento de la presión financiera y del incremento de costes.