Las cifras de la economía española tomadas de forma aislada pueden considerarse aceptables. España creció el año pasado en torno al 2,4%; la inflación se redujo hasta el 3,2%; la deuda, aunque muy elevada, ha comenzado a descencer su peso sobre el PIB… El problema es su comparativa con los países que nos rodean. Durante años, el objetivo de nuestra política económica era convenger con la UE. Sin embargo esta convergencia, que estuvo a punto de alcanzarse a finales de los noventa, está ahora cada vez más lejos. Si estrenamos el siglo XXI a solo 2,4 puntos de la renta per cápita europea, al cierre de 2022, último ejercicio del que hay datos, la distancia se ha agrandado hasta los… Ver Más