La fiebre del oro de California en 1849 enriqueció a mucha gente. No sólo a los mineros y a los bandidos como Joaquín Murrieta (‘Murieta’ según la traducción que hizo Carlos Morla Vicuña, el padre de Carlos Morla Lynch, el cónsul de Chile en Madrid durante la guerra civil que fue amigo de Lorca) sino también a personajes como Samuel S. Brannan. Colono, mormón, hombre de negocios, periodista (fundó el ‘California Star’, el primer periódico de San Francisco), Brannan fue el primero en gritar que se había descubierto oro en California y fue uno de los responsables de la fiebre que se desató en la región. Brennan no se hizo rico directamente con el oro, sino gracias a él. En… Ver Más