Banco Santander se defiende de las acusaciones de que permitió a Irán utilizar cuentas abiertas en su filial británica y niega haber incumplido la normativa norteamericana sobre sanciones impuestas a terceros. Según publica el ‘Financial Times’, la entidad y Llodys proporcionaron cuentas en Reino Unido a empresas pantalla tras las que se encuentra una empresa iraní sancionada por Estados Unidos. Según el citado diario, ambos bancos proporcionaron cuentas a empresas que eran propiedad de Petrochemical Commercial Company , una firma propiedad de Irán a la que Estados Unidos ha acusado de haber recaudado fondos para la Fuerza Quds, una división de la Guardia Revolucionaria de Irán. De esta manera, escapaban con su operativa a las sanciones norteamericanas. Ante esta información, la entidad española se defiende de las acusaciones y destaca que no ha incumplido la normativa. «Banco Santander no ha incumplido la normativa estadounidense sobre sanciones impuestas a terceros de acuerdo con nuestra investigación. El banco cuenta con políticas y procedimientos para asegurar que se cumplen los requisitos relativos a las sanciones. Santander continuará colaborando proactivamente con las autoridades británicas y estadounidenses pertinentes», ha indicado el Santander en un comunicado. Así las cosas, el mercado ha reaccionado negativamente a esta información en la jornada de este lunes 5 de febrero. Los títulos del banco han llegado a caer más de un 5%, ante el temor de que una investigación posterior pudiera derivar en sanciones para el banco.