Hacía solo seis días que la Federación Internacional había homologado su récord del mundo de maratón. Ese 2:00:35 que prometía durar tan poco… Fue poco después de que ese mismo organismo, tras la votación de miles de aficionados, le designase mejor atleta mundial de 2023. Pocas irrupciones ha habido a lo largo de la historia tan impactantes como la de Kelvin Kiptum. Su trágica muerte le instala en la leyenda mucho antes de lo que le hubiese correspondido. Noticia Relacionada Atletismo estandar No Muere el atleta Kelvin Kiptum, récord mundial de maratón, a los 24 años en un accidente de tráfico El keniano ha fallecido en un accidente de tráfico junto a su entrenador, según varios medios locales «Estamos conmocionados y profundamente entristecidos», expresó Sebastian Coe, presidente de World Athletics, en su primera reacción tras conocer la muerte de Kiptum. «Fue un atleta increíble que deja un legado increíble, lo extrañaremos muchísimo». Por edad (24 años) y condiciones, Kiptum estaba llamado a ser el primer ser humano en bajar de las dos horas en el maratón en condiciones de carrera. En Chicago se había quedado a solo 35 segundos, y por lo visto en la Ciudad del Viento, había margen más que de sobra. Allí, el keniano corrió como solía, acelerando en la segunda mitad de la carrera. Allí donde otros claudican, él exponía siempre su mejor versión. Así fue en Chicago, donde pasó por el medio maratón en 1:00:48, lejos de los 59:51 de Kipchoge en Berlín 2022. Pero Kiptum siempre tenía ese extra. Sus zancadas, alegres e irregulares, crecían con el paso de los kilómetros, y mientras el sufrimiento transformaba el rictus del resto de atletas, él sonreía. Un segundo parcial en 59:47 le otorgaba un récord del mundo sideral. «Al mundo del atletismo y del deporte nos deja con la miel en los labios», escribía Martín Fiz al conocer la noticia. El campeón del mundo de maratón de 1995 describía al keniano como «talento, trabajador y con el desparpajo de cualquier joven…». «Él era el elegido. Ahora todo pasa a un segundo plano, pero le recordaremos como el más rápido», corroboraba el maratoniano español Yago Rojo, que aspiraba a cruzarse con él este agosto en el asfalto de París. Kiptum había comenzado a entrenar para su próximo reto, el maratón de Rotterdam. Era el lugar elegido para acometer ese asalto a las dos horas. La cita era en abril. Después, tenía ilusión por acudir a sus primeros Juegos en París y medirse de tú a tú con Kipchoge, oro olímpico en las tres últimas ediciones. El rey destronado también se despedía de su sucesor: «Estoy profundamente triste por la trágica muerte de Kelvin Kiptum, récordamn mundial del maratón y estrella emergente. Un atleta que tenía una vida entera por delante para lograr una increíbles grandeza. Ofrezco mi más sentido pésame a su joven familia. Que Dios los consuele durante este momento difícil». La noticia de su fallecimiento, no podía ser de otra forma, ha conmocionado a la familia del atletismo mundial. Apenas corrió tres maratones en su vida, y el primero de ellos fue en Valencia, la ciudad que puede presumir de haber descubierto a semejante joya. Siendo casi un adolescente, corrió allí dos medias maratones. No ganó, pero los organizadores vieron en él algo que no encontraban en el resto de atletas. Y le invitaron a participar en el maratón de 2022. Allí sí ganó, y su tiempo (2:01:53) fue entonces el cuarto mejor de la historia. Había nacido una estrella. La consagración llegó en 2023. Primero, en Londres, donde logró bajar su marca personal hasta los 2:01:25. Y por fin, en octubre, esos 2:00:35 logrados en Chicago. Proeza tras proeza. Su fuerza mental y su disciplina eran incomparables. Kiptum era nuestro futuro«, señaló este lunes el presidente de Kenia, William Ruto, consciente de la enorme pérdida para el deporte de su país. «Ha dejado una huella extraordinaria». Kiptum conducía Poco a poco, a cuentagotas, se han ido conociendo más detalles del accidente que ha acabado con la vida de Kiptum. El atleta conducía un Toyota Premio en la zona de Kaptagat, famosa por albergar a los mejores fondistas kenianos y a muchos otros de cualquier parte del mundo que buscan en el altiplano del Gran Valle del Rift las condiciones ideales para mejorar su rendimiento. A Kiptum lo acompañaban dos personas: su entrenador, el ruandés Gervais Hakizimana, y una mujer keniana identificada como Sharon Kosgey. Esta sería la única superviviente, y permanece ingresada en el Racecourse Hospital de la localidad de Eldoret. Imagen del estado del vehículo de Kiptum tras el accidente Reuters Según testigos presenciales, Kiptum habría perdido el control del vehículo, se salió de la carrera y cayó en una gran zanja después de chocar contra un árbol. Kiptum habría quedado dentro del coche, entre el amasijo de hierros, mientras que Hakizimana y Kosgey habrían salido despedidos tras el impacto.