Cuatro estatuas de hormigón blanco y nueve metros de altura, que representan a otros tantos hombres sentados mirando al mar, componen la más conocida imagen de la costa danesa de Esbjerg y recuerdan el foco secular de la prosperidad de esta localidad. La pesca, el tráfico portuario y más tarde el petróleo han sido sus principales fuentes de riqueza y las empresas, la administración municipal y el gobierno danés quieren seguir explotando ese recurso. Creen poder solucionar el sudoku de las emisiones europeas, proporcionar una vía de supervivencia a las industrias que no pueden mantener niveles similares de producción sin dañar el clima, gracias a la captura y almacenamiento bajo el mar de CO2: ‘Carbon Capture and Storage’ (CCS). En… Ver Más