El Supremo tratará la inmunidad de Trump en el asalto al Capitolio

El Tribunal Supremo de EE.UU. tratará si Donald Trump es inmune o no frente a los cargos que se le imputaron el año pasado por su campaña de dar la vuelta a los resultados de las elecciones de 2020, que acabó con el asalto violento al Capitolio por parte de una turba de sus seguidores. Los magistrados decidieron este miércoles tratar el caso, después de que el tribunal de apelación más alto a nivel federal rechazara de forma unánime a comienzos de mes la posición de Trump de que es inmune por tratarse de hechos relacionados con el cargo de presidente de EE.UU . La decisión del Supremo supone ya una victoria para el expresidente y candidato republicano a la Casa Blanca, cuya estrategia consiste en retrasar al máximo los cuatro juicios penales que le persiguen. Eso le permitiría -al menos para los dos juicios federales, este y el relacionado con la retención de documentos secretos que se llevó a su residencia de Florida- nombrar a un fiscal general que haga decaer los cargos si gana las elecciones. El alto tribunal tratará la inmunidad en la semana del 22 de abril y no se espera que tome una decisión al respecto hasta finales de junio o principios de julio, cuando acaba su periodo de sesiones. Es decir, este juicio se retrasaría al menos hasta la parte más caliente de la campaña, algo que podría también interesar a Trump: se disparó el año pasado en las encuestas durante una cascada de imputaciones penales que le convirtieron en el centro de la atención. Noticia Relacionada estandar Si Trump y Biden vencen con facilidad las elecciones primarias de sus partidos en Michigan Javier Ansorena | corresponsal en ee.uu. La posición de la defensa de Trump es que el presidente es inmune porque, de lo contrario, se limitaría su capacidad de actuación y abriría la puerta a que cualquier decisión política dé paso a una represalia penal cuando deje el poder. El fiscal especial Jack Smith, al igual que el tribunal de apelaciones, han defendido que es inaceptable que un presidente tenga capacidad ilimitada para cometer crímenes, en especial, cuando se trata de subvertir el proceso democrático con la intención de quedarse en el poder.

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Author: Pablo Perez