La reciente noticia del fallecimiento de Alexéi Navalni en una prisión de Siberia es una conmoción para el mundo y un sombrío recordatorio de los peligros que enfrentan aquellos que desafían regímenes autoritarios. Aún a falta de la confirmación por parte la familia y el equipo de Navalni, escribo estas líneas mientras su abogado aún viaja a Kharp, donde Navalni ha estado detenido desde diciembre, siento consternación, puesto que estoy seguro de que su muerte no ha sido casual y que el régimen de Putin tiene la culpa de su muerte prematura. Rusia ha regresado a la época estalinista. Tras tres años encarcelado en condiciones infrahumanas, aislado e incomunicado, y habiendo sido envenenado dos veces por la FSB (antigua KGB),… Ver Más